Ciencia con corazón

Nuestro método es la neuropedagogía con corazón. El crecimiento de un niño es imparable. Va a ocurrir sí o sí. Lo importante es que ocurra de la mejor forma posible. Entender ese proceso y encontrar las herramientas adecuadas para potenciar su desarrollo, supone estar en una constante búsqueda para mejorar y llevar la educación infantil más allá.
Ilustración neurona el viaje de NEU

Vínculo afectivo

Aprendemos lo que amamos

El niño tiene que desarrollarse en un entorno en el que se sienta cómodo, seguro y querido. Aprendemos lo que amamos y cuando nos sentimos amados. El vínculo afectivo con la educadora es nuestra prioridad: la puerta por la que se accede a un desarrollo positivo.

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Personalización

Cada niño o niña es diferente a los demás

Y necesita un ritmo y un proceso de aprendizaje propio. En la escuela estamos muy cerquita de ellos para conocerles bien y así poder estimularles de la forma más individualizada posible. Queremos que se desarrollen sin prisas, que recorran poco a poco un camino marcado por hitos que irán consiguiendo. Este viaje no va de llegar primero, sino de llegar mejor.

Vínculo afectivo

Hay mil momentos para potenciar el desarrollo de un niño

Cada hora y cada día entre los cero y tres años es una oportunidad para que aprenda algo nuevo, para que avance en el desarrollo de su psicomotricidad, de su lenguaje, de su autonomía, y un largo etcétera. Cuando juega, cuando gatea, cuando come, cuando se expresa… hay mil momentos para potenciar su desarrollo positivo. Hemos identificado esos momentos, adaptado los lugares donde ocurren y diseñado las actividades de estimulación idóneas para alcanzar cada hito. Todo, para sentar unas sólidas bases a la hora de lanzarse a por el siguiente.